Erupción volcánica en Tonga: más poderosa que una bomba atómica
La erupción masiva
El 14 de enero de 2022, el volcán Hunga Tonga-Hunga Ha’apai, en Tonga, entró en erupción con una fuerza sin precedentes, liberando una energía equivalente a entre 4 y 18 megatones de TNT. Este evento cataclísmico fue cientos de veces más potente que la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial.
Imágenes satelitales revelan la devastación
Las imágenes satelitales tomadas tras la erupción muestran el impacto devastador sobre la isla volcánica. La explosión arrasó grandes porciones de la isla, dejando solo la parte superior del volcán submarino visible. La erupción también desencadenó un enorme tsunami, con olas que alcanzaron hasta 15 metros de altura.
Explosión de vapor: un factor clave
Los científicos creen que la interacción entre el magma caliente y el agua de mar jugó un papel fundamental en la magnitud de la erupción. Esta interacción provocó violentas explosiones de vapor, conocidas como explosión de vapor. La presencia de una capa superficial de agua sobre el conducto eruptivo principal amplificó aún más la fuerza de la explosión.
Bautizada informalmente como erupción “ultra Surtseyan”
Los volcanólogos han bautizado informalmente a este tipo de erupción como “ultra Surtseyan”, debido a su extremada potencia y a la presencia de una explosión de vapor. A diferencia de otras erupciones volcánicas, como la del monte Pinatubo, que duraron horas, la erupción de Tonga fue relativamente breve, durando menos de una hora.
Impacto en el clima y la salud
Los expertos no creen que la erupción de Tonga provoque cambios climáticos a corto plazo. Sin embargo, la gran mayoría de los tonganos se ha visto afectada por la caída de ceniza, y tres personas murieron en el tsunami. Las partículas de ceniza y humo representan un riesgo para la salud, ya que pueden inflamar y dañar el tejido cardíaco y pulmonar, e irritar ojos y piel.
Esfuerzos de ayuda y recuperación
Debido al riesgo de propagación de la COVID-19, Tonga ha solicitado que la ayuda humanitaria sea llevada a cabo por organizaciones locales como la Cruz Roja, en lugar de trabajadores extranjeros. El enfoque de los esfuerzos de ayuda es proporcionar agua potable, alimentos y refugio a los afectados por la erupción.
Un recordatorio del poder de la Tierra
La erupción volcánica de Tonga sirve como un claro recordatorio del inmenso poder de la naturaleza. Pone de relieve la importancia de la investigación y el monitoreo científicos para comprender y mitigar mejor los riesgos asociados con las erupciones volcánicas.
